No sé muy bien por qué empecé a contar historias.

Supongo que me harté de escuchar cosas aburridas o mal contadas. 
O quizás fue por supervivencia cuando traía malas notas en casa y quería evitar un broncón.
 A saber.

El caso es que, después de ayudar a empresarios, marcas y a personas (que querían tener una mejor descripción en su página de citas), me di cuenta de algo: 

No es tan importante cómo lo haces, sino cómo lo cuentas.
Evidentemente, vas a triunfar más si lo que haces, lo haces bien, y encima lo cuentas aún mejor.
Mi trabajo es simple:
 Hacer que lo que dices importe.

Ya sea para vender, enamorar o simplemente dejar huella.

Pero si te interesa saber cómo una buena historia puede cambiar la forma en que te escuchan (y lo que consigues), quédate por aquí.

A lo mejor hasta te gusta lo que cuento.

También puedes irte. Es tu elección.

Pero si todavía quieres saber más sobre mí, me presento.
Ei!
Soy Marcel Llimona y,

Nací en Barcelona, pero desde pequeño no paraba de subirme por las farolas y nos mudamos a la montaña.

He probado tantos deportes como calcetines en mi vida. Solo hay tres que han resistido al tiempo: escalar, correr y montar en bici.

Mi obsesión por la bici llegó a tal punto que mi fisio me obligó a… caminar. Sí, literalmente. Hoy en día, ando bastante, pero todavía más en bici.

El TDAH es mi fiel compañero. Tanto que cuando estoy escribiendo y veo una planta que necesita agua, voy a buscar una botella, la lleno, me siento a escribir otra vez… y me la bebo. Luego me acuerdo de la planta.

No he visto Harry Potter, ni El Señor de los Anillos. Tampoco Frozen. Quizás algún día lo haga.

No puedo evitarlo, me río a carcajadas cuando alguien se cae. Especialmente en sitios donde no se supone que no debo reírme

 Mi tía me dijo algo de pequeño que me marcó: –

«Estoy segura de que te vas a comer el mundo, pero primero tendrás que cocinarlo«

Lo que no sé me deja tan en ridículo sobre lo que sí sé algo.

Y una cosa más: mi tiempo es lo más valioso que tengo, por lo que te aseguro no  hacerte perder el tuyo.

Cuidado que al igual te he caído medio bien y quieres suscribirte.

Te lo dejo fácil: